DECHANET Y SUS VIDRIERAS CATEDRALICIAS
Conservo de Henri Dechanet un vago recuerdo personal, el de un encuentro casual, como de trámite, en el entorno de otra actividad, que apenas si nos permitió cruzar unas cuantas palabras rutinarias, sin que luego volviéramos a tener ocasión de profundizar en ese conocimiento. Si creo que me pareció un hombre algo retraído, quizá porque su origen francés le ofrecía un cierto distanciamiento en la idiosincracia de lo conquense, como ocurre siempre que alguien se encuentra fuera de ambiente, por más que, desde otro punto de vista, esté perfectamente integrado. Lo que sí percibí entonces, con total claridad, es que él era el alma, el corazón y el entusiasmo de aquel proyecto tan polémico entonces, y tan admirable hoy, que fue el trazado de las vidrieras nuevas de la catedral de Cuenca. Es un debate cien veces repetidos y también entonces. Lo habitual es que surjan ens...