CONQUENSES EN ALMAGRO
Ir a Almagro siempre es un placer. Lo es por la naturaleza misma de la villa, por el ambiente agradable que allí se respira y palpa, por la sensación que uno tiene de estar a gusto, de rozar la felicidad, el sosiego. Ir a Almagro con ocasión del festival veraniego que llena sus calles y teatros es una experiencia que pone a uno al borde del éxtasis. Para este verano, la cita con Almagro ofrece, además, ingredientes localistas, tan del gusto de quienes habitamos en la tierra conquense. El programa, apretadísimo, denso como nunca, va desgranando momentos que son apetecibles para vivir y experimentar, porque al interés general se une ese otro vinculado a la curiosidad por ver a los paisanos sobre el escenario. Hasta cuatro momentos de esos he encontrado en el programa. El 9 de julio, en el Palacio de los Oviedo, Natalia Mateo aparece en el reparto de dos piezas cortas de Ana Caro, El conde Partinuplés y Valor, agravio y mujer. El 12, en el mismo espacio, Rafa Núñez partici...