MANGANA ESPERA QUE TOQUE LA FLAUTA
Podría mirar, buscar el dato, buceando en los archivos, que para eso están, pero prefiero no hacerlo, dejarme caer en manos de la especulación temporal: ¿cuántos años han pasado: dos, tres, cuatro…? Da lo mismo, muchos, ha pasado mucho tiempo desde que se reformó la plaza de Mangana dándose su aspecto actual, moderno y colorista, que sirvió, como ocurre siempre que la modernidad se introduce en nuestras vidas, algún movimiento de rechazo, alguna apelación a las tradiciones violadas por quienes no la respetan. Pero los días pasan dejando detrás apenas un leve eco de la queja, que ni siquiera llega a ser protesta y por eso la imagen de la plaza más tradicional de Cuenca, tantas veces modificada a capricho del que manda en cada momento, ha podido asentarse en la visión colectiva y ya nadie recuerda lo que había antes. Pero no es ese el tema. Cuando...